HALF TRIATLON IRUÑA-PAMPLONA (II) Conseguido

No sé por dónde empezar ya que todavía estoy emocionado. Vamos al principio!

Después de una buena noche de descanso llegó el día D. Desayuno, me acicalo y espero a que Rubén (gracias de nuevo) venga a buscarme. El día anterior hacemos cambio de planes, y en vez de ir con la familia hasta Alloz (donde se nada) me lleva mi compi Rubén. Así todos más tranquilos y contentos. Llegamos al camping de Aritzaleku y allí nos juntamos con los otros participantes del equipo: Rober e Iñigo. Además, están Javi, Ator L. Suso y más tarde mi cuñado Hugo. Con tanto apoyo los ánimos están muy arriba. Comemos un algo. Rober e Iñigo se meten un menú a base de un planto de pasta y pechugas de pollo mientras yo, como un arroz integral con bonito traído de casa. En mi caso, tengo pensado hasta la comida para que me ayude en todo lo posible en la prueba.

Se acerca la hora, nos ponemos el neopreno (gracias Javi por dejarme el tuyo, menuda gozada) y nos acercamos al agua. Nervios pero sin pasarnos. A mi el agua me da mucho respeto. Normalmente me agobio y eso me hace pasarlo mal. Pero en esta ocasión estoy con muchas ganas y muy centrado.

Aspecto general de la salida

Aspecto general de la salida

Manu, Rober e Iñigo (sin comentarios)

Manu, Rober e Iñigo (sin comentarios)

Total, que la alcaldesa del valle da la salida y todos al agua. Ni idea de por dónde andan Iñigo y Rober. Yo a lo mío. Me echo al agua, me cuesta un poquillo hacerme un hueco pero poco a poco logro hacerlo. Sin darme cuenta me planto en la primera boya. Me abro y la paso sin agobios, unos cuantos toquiteos de pies, manos etc… y adelante, a por la segunda. Se me hace un poco largo pero tipi-tapa, paso la segunda y llego al final de la primera vuelta. Hostias, hay que salir del agua. Pues anda, salimos y otra vez al agua patos. Escucho a Hugo dándome ánimos. Me vienen de lujo. Pues eso, con tranquilidad me meto los siguientes 1000 m. Total, 36′. no está nada mal. Por cierto, muy rica el agua de Alloz (vaya tragos)

Contento de haber sobrevivido sin problemas al agua

Contento de haber sobrevivido sin problemas al agua

Con tranquilidad subo por la megarampa que hay desde el agua hasta la la T1. Allí está todo organizado en bolsas. Me quito el neopreno, me pongo las zapatillas de la bici, casco, gafas, chaleco (hace fresquillo) y de camino a la bici me voy poniendo los manguitos. “Joder, estoy mojado y no me puedo poner. A tomar por culo, media vuelta, a la bolsa, y a andar en bici sin manguitos”. Y así empiezo el tramo de la bici. Contento, tranquilo y a lo mío. Muy concentrado: no me puedo exprimir y además tengo que controlar la bebida. Llevo geles diluidos y bebida isotónica como para montar un chiringuito y forrarme. La primera parte de la bici es muy rápida. Sopla viento pero se puede llevar. Aprieto pero con cabeza. “Y estos, dónde están?” Yo a lo mío (otra vez, todo el rato a lo mío). La segunda parte de la bici empieza con un giro de 90 º hacia el norte. Y ahí estaba, el puto viento de frente. No nos dejará hasta llegar a la capital. Joder que duro!. Pero bueno, se va haciendo. En Mendigorria, donde está el segundo avituallamiento, me espera mi amigo Txarli con su perro (o de su hermana). Todo ánimos y risas. Pillo el primer bidón de isotónico. El mío se lo doy a un chavalín que se queda más contento que unas castañuelas (ya he hecho la acción del día). Total, que todavía queda la mitad de la bici y hay que derrotar al viento. Pasamos Puente la Reina-Gares hacia Artazu. Seguramente la subida más puñetera del día. Ahí, en el km 50 escucho “Manuuuuuuu”. Iñigo viene detrás. 50 km le ha costado cogerme! No está mal. A Paco (Ramos), otro amiguete, le ha costado lo mismo. A Iñigo le pregunto por Rober y me dice que ni idea. Hala, pues pa’lante. Y así transcurren los km. Me pasa bastante gente, paso a alguno…se me empieza a hacer un poco dura la bici.

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Encarando las paredes de Etxauri y cuando voy a la par de un juez en moto va y…pincho. No me jodas!!!! (por lo menos es la delantera). Pues nada, a cambiarla. La cambio cagando leches (incluso me sorprendo) Además, la hincho con CO2 (menuda maravilla). La monto, y aprovechando el impas, hecho una meada de cuidado. Me estaba meando desde el agua, y entre que no podía mear en marcha y que no quería bajarme de la bici…. Total, que me pongo en marcha y enseguida veo que algo no va bien. “Joder, esa rueda delantera hace algo raro”. Me paro, la miro y me digo a mi mismo “tu tío, eres un inútil!” Parte de la cubierta no la había metido. Y ahora? Pues a deshincharla, meterla y a darle a la mierda de la bomba. La medio hincho y hala, a dar a los pedales. Mientras tanto me pasan unos cuantos, entre ellos Rober (entre nosotros, si no llego a pinchar no me pilla). Alguno incluso se ofrece a ayudarme. Nada, que yo solito puedo. Y así llego hasta Pamplona, no sin antes adelantar a bastantes competidores. De Rober ni rastro, grrrrr!!. Incluso en un adelantamiento un juez me dice que me eche atras. Evidentemente no se ha enterado que el que voy a edelantando soy yo. En fin… Pues eso, que después de subir la cuesta de Santo Domingo y llegar a la Plaza del Castillo (menudo ambientazo) me pongo las zapas, le veo salir a Rober por cierto, y a correr. Nada más salir de la T2 está mi familia, mis chicas, unos cuantos Maldan, unos amigos…Subidón y a zapatear. Otra vez a centrarme y a decirme a mi mismo que tranquilidad, que si me quedan luego fuerzas ya apretaré. Y así voy poco a poco. Adelanto a mucha gente, me vengo arriba pero siempre pensando en que no me puedo desfondar. Tampoco voy tan rápido (4,45-4,50-5 m/km). Me cruzo con Iñigo, con Rober y con varios conocidos. Yo a mi rollo. Estoy corriendo muy a gusto y no me quiero complicar la vida. “Paro” y bebo en cada uno de los avituallamientos. Cada vez que pasamos por meta el subidón es terrible. Incluso en la segunda vuelta se me ponen los ojos vidriosos. Bueno, última vuelta.

7 km quedan

7 km quedan

En la última vuelta me vuelvo a cruzar por tercera vez con Rober e Iñigo. En esta ocasión Rober, que va como una moto, le ha pasado a Iñigo. “Algo le pasa” pienso. Yo a lo mío. También adelanto a algún conocido. Eso, la verdad, me motiva. Ya voy justito de fuerzas. Las piernas me empiezan a doler. Pero no queda nada. Poco antes de encarar la última subida a Santo Domingo, aparece Suso dándome ánimos como un poseso. Me indica que tengo a Iñigo a tiro, que si le dice algo. Yo le digo que no (me olía que algo le pasaba y no quería agobiarle). Y efectivamente, en cuato empiezo a subir le veo a Iñigo muy despacio. Le digo que si vamos juntos. Debido a su situación, creo que lo último que le apetece es estar conmigo (ya cantará él que le pasaba ;-)). Pues nada, para arriba, aplausos, subidón y a encarar los últimos metros. Una bici de la organización casi me tira. No veo ni por dónde voy de la emoción que siento. Les oigo a todos y todas. Y enfilo la recta final, no sin antes haber cogido a mi hija Nora en brazos (menuda presión de la familia para cogerla). Pero es que anteriormente era a la única que no le había “chocado” la mano y la pobre estaba desolada. Pues eso, la cojo (pesa como un muerto), a la otra no puedo, no sé ni dónde está pese a que la acababa de ver. Estoy aturdido por al emoción. Y de esta manera, con una tremenda satisfacción de haber disfrutado y conseguido mi objetivo llego a meta.

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5h44′. Todo un éxito en mi primera participación en esta distancia. Espero repetir.

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