Confesiones de un Triatleta Viejuno: entre Aquiles y el Half

Bueno, poco a poco hemos llegado al final de la 3ª temporada y seguimos convencidos de que lo del Triatlón es algo en lo que quiero estar mucho tiempo, me sienta bien, me divierto, conozco gente cojonuda y además, con todo el deporte que hago puedo comer casi todo lo que quiera (en el fondo, esta es realmente la motivación más importante, como podéis ver que también le pasa a Juanillo y sus palmeras de chocolate).

Este año tenía 2 retos principales: la Orbea Gran Fondo y el Half de Vitoria en los que tenía el objetivo de acabar de forma más o menos digna (o sea, sólo acabar) y por eso he metido bastante caña a la bicicleta. Además, al final todo se complicó, como suele pasar, y llegué al Half sin haber hecho antes ninguna media maratón, por lo que el nivel de acojono previo a la carrera era importante.

Todo se lió un poco más cuando el martes 5 de julio, por recomendación de un colega (gracias Nachete!) fui a un fisioterapeuta en Madrid a probar una técnica bastante nueva que parece que recupera por completo los tendones de Aquiles: la EPI. Llegué a la consulta y cuando me preguntó si había hecho antes algún tratamiento similar, le dije lo de las ondas de choque y la electro acupuntura (lo contaba en las confesiones de los años anteriores). En cuanto le dije eso, me soltó: “ah! Pero eso no es nada, la EPI sí que duele de verdad! te dejamos gritar lo que quieras” . Así, sin anestesia ni nada… en fin…

Desde aquí hago un llamamiento a todos los fisioterapeutas para que por favor, hagan un cursillo acelerado de psicología o de cómo conseguir no acojonar a los pacientes antes de cobrar. Estoy seguro que muchos se han dado la vuelta al oír eso. Yo estuve a punto de salir por patas.

Bueno, entramos en la consulta y con un Ecógrafo bastante  potente me vieron el tendón y me dijeron que tenía mogollón de tejido necrosado que es la forma chunga de decirte que tienes carne muerta. Eso es algo que sigo sin entender, cómo con la cantidad de chuletones que me meto entre pecho y espalda, puedo tener carne muerta dentro de mi. Además me dijo que tenía también muy jodida la grasa de Kegel (o algo así)… yo alucino la cantidad de cosas con nombres raros que tenemos en el cuerpo y que aprendemos en el Triatlón, ahora sé que tengo romboides, grasa de Kegel, calcáneos…

Y entonces llega la pregunta clave: “bueno, qué, empezamos la primera sesión?” y yo pensé: “hostia, qué bueno! Si me lo hace ahora tengo una excusa para el Half del domingo por si me sale mal la carrera”. Y le dije: “pero tengo el Half de Vitoria el domingo” y va y me suelta el tío: “ah! No te preocupes, realmente con la sesión de hoy te puede salir hasta mejor la media maratón”. No te jode! Me quedo sin excusa para la media del half, o sea que si la pifio será porque, efectivamente, soy un paquete.

Bueno para acabar con la sesión de EPI, decir que duele de verdad, bueno, no… duele LA HOSTIA… y lo que es peor que han manchado el nombre de un tío entrañable, recuerdo de la infancia, como EPI con algo muy chungo… aunque la verdad es que si lo llaman “Electrolisis Percutánea Intratisular” entonces no lo haría ni Dios… eso de intratisular suena muy mal… y lo de electrolisis peor.

Y llegamos al Half del domingo, al cual llegaba bastante nervioso por lo de la Media, pero la verdad es que no sabía si tenía más miedo al Half o a la segunda sesión de EPI del martes 12.
El resumen es que lo hice muy bien, con cabeza, hidratándome muy bien (mi amigo Fernando el Master estaría orgulloso de mi, hice la natación con Calma, la bici con Cabeza y Calma, y la carrera con Calor, rediós qué calor,…) y así empecé a correr a más de 30 grados de temperatura con las piernas muy bien y pude acabar. El único pero es que sigo siendo un poco torpe en la natación, me coloco mal; viendo el Garmin, vi que llegué al agua más de 2 minutos después de que dieron la salida.

Al llegar, tenía tanta rabia acumulada que pegué un grito del kopón en la meta, o bueno, eso es lo que pensaba yo hasta que vi el video de la llegada y me salió un gritito de mierda que no lo oyó ni Juanillo que llegó justo delante. Mi hijo pequeño grita mucho más cuando me pide el móvil para jugar. Tengo que pensar en algo más impactante en la llegada, como el txapeldun de esto que es Arkaitz y su Van Halen.

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Bueno, y como análisis después del Half, que me ha dado tiempo para pensar  (también me dio tiempo a pensar mientras corría), creo que el año que viene no repetiré ningún Half (aunque no lo descarto para otro año), mis razones:

  • Realmente me gusta mucho el Olímpico.
  • Entrenar la bici acoplado es una agonía, vas sólo y tienes que ir siempre mirando el GPS y la velocidad, además que para tíos poco flexibles como yo es un poco tortura. Le he cogido gusto a ir en grupeta en bici y me gusta mucho más.
  • Cuando llegué a meta en el Half, me acerqué al avituallamiento y enfrente del grifo de cerveza (como hago siempre después de un Olímpico o Sprint)… me fui al de Radler porque no me apetecía cerveza!!!!  Dios mío, si hago muchos Halfs seguro que me deja de gustar la cerveza…
  • Cuando tenga ya en mis patas 3 o 4 medias maratones, veré si vuelvo a hacer otro Half

Ya está, ya he terminado mi crónica. Ahora estoy de vacaciones, ya hice la 3ª sesión de EPI el lunes 18, por lo que creo que tengo ya perfectos los tendones y estoy en fase de engorde a base de cervezas, patatas fritas y embutidos varios.

Estoy contento porque conseguí hacer no 2 sino 3 retos:

  • Acabé la Orbea GF sin caerme, aunque eso sí, con un escozor considerable en la entrepierna.
  • Acabé el Half
  • No lloré en la EPI

Más y mejor el año que viene!
Aitortxu

PD: después de toda esta coña, muchas gracias a Sergio, el fisio, que es el mejor y que ha conseguido recuperar mi Aquiles.
PD2: a partir de ahora, si vuelvo a hablar del tendón de Aquiles, me dais una colleja por favor…

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